Así nadamás. Hay noches, momentos en los que te sientes de lo más sexoso. Y aunque nunca me ha gustado esta palabra, la tengo que decir: ¡Ay qué sabroso! Ja, ja. Así porque si. ¿Por qué no? Disfrutar de todo sin etiquetarse de nada, eso es lo que me gusta y de la forma que vivo. En ocasiones cuesta trabajo liberarse de prejuicios y tonterías con las que crecemos sin siquiera darnos cuenta. Si la vida existe es para expresarse. Si con el cuerpo volamos y con el cuerpo sudamos, pues con Leche Fría nos refrescamos. Que rico permitirse ser y sentir. Que rico el ego, el espejo, el espíritu y la magia, la vanidad y la ingenuidad tegiéndose en el tiempo. Como niños descubriéndose de la forma más natural. Observando, sintiendo, deseando, soñando y creyendo.
Estrellas, caricias y fantasías. Recuerdos y anhelos libres de hipocresía.
Nadie puede sentirse completo sin gozar de toda su existencia poco a poco, a fuego lento, agotando la paciencia y temblando con la música y el arrollo de la piel sin resistencia.
Respira…
El amor siempre es amor. Aún cuando hay diferentes formas de expresarlo, de sentirlo, de entenderlo, de recibirlo y de dejarlo ir.
El amor es la energía que crea al universo, a esas galaxias en el silencio de nuestras soledades.
Es cosa de hombres, es cosa de mujeres. Pero sobre todo, es cosa de valientes.
De quienes se atreven a volar más allá de sus miedos, a crecer más allá de sus sombras, a explotar más allá de sus cuerpos y a cantar cuando parecen haberse acabado las notas.
El amor es una energía, es la fuerza de cohesión que une a las moléculas, que une miradas, sonrisas, caricias y sexos. Es el coche que pasa por la calle mojada en una tarde de lluvia y te sorprende salpicándote de Leche Fría.
El amor es una química invencible. Es la fiesta de los sentidos, de dos labios, de dos miradas, dos cuerpos, dos manos, es el deseo de compartir tiempo y crear momentos.
El amor no se ve pero se siente, no se entiende pero se vive, no se juzga, no se esconde y no se vende.
El amor es algo que todos llevamos dentro y va creciendo en la medida en que nos atrevemos a sentirlo.
Amar es reconocernos en los ojos de otra persona y empezar a vivir en ellos. Es no olvidarnos de nosotros y descubrir lo mejor que tenemos.
Amar no es cosa del hombre, es cosa del cielo. De ese cielo en donde sopla el viento sin forma, sin color, sin límite y sin miedo.
¡Saquemos la Leche Fría y brindemos…!
¡Feliz día del amor en todas sus formas y posiciones!
Tenía ganas de escribir algo y hacerme el chistosito pero van 3 veces que lo borro porque no estoy en ese mood y nunca he podido forzarme a algo.
Mmm… esta palabra “forzarme” creo que me está dando la pauta para empezar a fluir con lo que en realidad siento en este momento.
Recuerdo cuando salía de antro con mis amigos, conocía a alguien y de inmediato sentía mariposas en la panza. Ja, ja. ¡Que rico! No me cuestionaba nada y me enamoraba en 5 minutos. Siempre he sido más bien de relaciones largas. O sea, no me fallaba mucho la intuición al conocer a alguien. Y digo “intuición” porque nunca me cuestionaba muchas cosas que hoy si me cuestiono y que ya no me permiten emocionarme como antes. Absurdos prejuicios, limitaciones y miedos con los que todos tenemos que lidiar y que quién sabe en que jodido momento se vilvieron parte de nosotros.
Le doy vueltas y vueltas a las cosas pensando si mi forma de ser de antes era mejor que la de ahora. ¿Pensar más o sentir más? Claro que para los intensos y enamoradizos como yo, la respuesta a esta pregunta es obvia: ¡Sentir más!
Sin embargo, en el fondo de todos mis nudos, dudas y confusiones hay algo que me dice: “Las cosas simplemente son cuando tienen que ser”.No tiene caso tratar de forzar una situación.
Bueno, sí. Pero es inevitable el deseo inconsciente de salir a la calle, de ir a una fiesta o a un antro y toparte de frente con la persona que te hará sentir que vuelves a volar y descubrir todo lo nuevo que hay dentro de ti y que sólo puedes descubrir cuando vuelves a enamorarte.
También pienso que no hay que confundir las cosas. El hecho de no tratar de forzar una situación no significa quedarte encerrado en tu casa y evitar el contacto con el mundo. Eso quizás sea dejar de vivir por miedo a no obtener los resultados que queremos. Los últimos meses del año pasado fueron intensos en mi vida. Emociones, sensaciones y sentimientos desatados generando líos y demás. Sin embargo, eso es maravilloso. De pronto encuentras química con mucha gente, tanto que hasta parecen carreras de relevos. Ja, ja. Y bueno, si ninguno de esos encuentros trasciende, sientes que empiezas a caminar en el desierto. ¿Hasta qué punto tiene que ver el que le pongamos tantos peros a las personas y situaciones y debido a eso no consigamos pareja y hasta que punto simplemente debemos aceptar que las cosas suceden cuando tienen que suceder?
Dicho de otra forma: En la vida ¿qué tanto es destino y qué tanto es creación nuestra?
Creo que mitad y mitad. ¿Qué tanto permitimos que el destino nos encuentre, nos encuere y nos alcance? Ja, ja.
“Si no nos cuestionamos las cosas nos volvemos personas vacías, bobas y no llegamos aninguna parte. Pero si nos cuestionamos de más, nos perdemos en nuestras propias preguntas”.
La vida es una constante búsqueda. Incluso una búsqueda de la búsqueda. Y en ese camino, todo llega para quienes logran encontrarse a si mismos. Ese es el más grande destino.
Entonces digamos que la vida es como una liga que tiene que estirarse y encogerse constantemente por la simple y sencilla razón de que para eso está hecha, de que esa es su naturaleza.
Creo que están bien todos nuestros cuestionamientos, pero empiezan a disfrutarse de verdad cuando aprendemos a elevarnos por encima de nuestros pensamientos. Demasiado intenso… Traducción: “volvernos más prácticos y menos temerosos”. Porque de esta forma no dejamos de vivir pero si dejamos de sentirnos afectados”.
“Toda persona se cruza en nuestra vida con una razón específica”. Así que lo más inteligente y divertido creo que es atrevernos a descubrirlo.
Vamos a las conclusiones y el verdadero balconeo:
Nos engañamos por causa del deseo de encontrar el amor y sin embargo, no lo encontramos por el miedo o la flojera de que no sea como esperamos. ¡Joder!
Para que me entiendan mejor: Ayer conocí a alguien. Si, antro, fiesta, baile, besos, cierta química, alcohol por una lado y una tacha por el otro.
Digamos que lo mío era el alcohol. Ja, ja.
¿Qué tan real puede ser la química cuando le echamos piquete a la Leche Fría? ¿Se agriará? ¿Se cortará?
Vuelvo a lo mismo, en el fondo creo que es absurdo seguir dándole vueltas a las cosas. Cuando algo tiene que ser, es y sucede más allá de todo. Incluso, más allá de nosotros mismos.
¿Para qué nos engañamos? Si lo pensamos, si no nos desvocamos, si no es algo incontrolable, entonces no es algo importante y significativo.
Salí de antro forzándome un poco porque no me encanta la idea. Porque en el fondo tenía la esperanza de conocer a alguien. Sin embargo, en ese escenario era difícil encontrar lo que quizás estaba buscando. Ojo, difícil más no imposible. Todo puede suceder. “Las apariencias engañan”.
Lo que es una realidad es que lo que yo busco es más fácil encontrarlo caminando por la calle o andando en bici en una mañana soleada de domingo. Afuera de los helados, en un café o simplemente cachondeando por la vida pero son alcohol ni tachas que me agrien la leche. Y no soy mocho, de todo he probado y nunca digo nunca, pero prefiero la Leche Fría con chocolate.
¡Se bate más rico… en licuados! Ja, ja, ja.
Y ahora me muero de la risa y quizás me trague todas mis palabras porque me acab de mandar un mensaje el personaje… Ja, ja, ja. Y como la vida se hizo para vivirla, pues le voy a contestar y quizás salgamos a algún lado. A ver qué pasa… ¡Sólo espero que el alcohol y la oscuridad del antro no me hayan hecho ver lo que no existe! Ja, ja, ja. ¿Ya ven por qué la Leche Fría no sienta bien con piquete…? Ahora que, sólo dándonos la oportunidad de conocer a la gente, nuestra percepción de ella puede cambiar.
Conmigo pasa mucho. La mayoría de la gente tiene una idea muy diferente de quien soy. Y cuando me conoce se da cuenta que… ¡soy peor! Ja, ja, ja. ¡Broma!
Me voy. Disculpen, tengo que contestar un mensaje.
No tenemos remedio, la ilusión siempre gana. Y mientras siga siendo así, ¡seguiremos siendo ganadores!
Que fácil es revolcarse de cama en cama, guiñarnos un ojo en un super mercado e irnos a sudar juntos, pretender olvidar el vacío y el dolor explotando en cualquier cuerpo. Pero desnudarnos de verdad… ¡Eso no es fácil! Atrevernos a mostrar nuestros sueños flacos, nuestras inseguridades gordas, la ilusión pandeada, el bolsillo vacío y el alma necesitada, eso si cuesta trabajo, eso si es de grandes. Todos buscamos siempre una ilusión: heterosexuales, homosexuales, trisexuales o como quieran llamarle, ¿qué más da? Somos corazones latiendo, somos almas buscando, somos pieles encendidas soñando encontrar la química perfecta para fundirnos y jugar al amor.
Lunes, inicio de semana, sensibilidad extrema y botellita de vino al lado (chiquita, ¡eh! 375 ml.) Ja, ja. Pero se me antojó y me la compré porque me la merezco. Un super rapidito de 10 minutos: queso, jamón de pavo, Leche Fría, muchos huevos y vino… Que rico es darnos de repente nuestros gustitos, nuestros caprichos. La vida está hecha de pequeños momentos pero de grandes significados.
Voy a confesar que conocí a alguien, pero por respeto no puedo hablar mucho de la persona y no quiero que se entere por este medio que cuando estamos de frente, cuando me acerco y hacemos contacto, algo pasa en mi y sólo quiero tomarlo entre mis brazos y sentir su piel, sus labios, descubrir su olor y perderme en sus ojos. ¡Que cosa! ¡Saco chispas! Pero entonces me entran mis inseguridades y dejo pasar el momento. Esta vida loca, loca loca, como bien dice Francisco Céspedes , a lo que yo agrego: ¡y maravilllosa!
Les cuento: resulta que de pronto conozco a un sacerdote que me dice: lo único que importa es el amor. Dícelo a esta persona, no pierdas la oportunidad de vibrar como tu corazón te lo pide. No importa quien sea ni como sea. La piel es sólo un estuche.
Si, un sacerdote me dijo esto. ¡No cabe duda que Dios escoge bien a sus chalanes! Ja, ja, ja. Pero es la gente la que se llena de estupideces y creen que el amor es sólo cosa de un pene y una vagina. ¡Que absurdo, que primitivo! Pobres de aquellos que sólo creen en lo que pueden ver y tocar.
“El amor, la química se siente y va más allá de la forma, igualito que el azul del cielo”.
Contéstenme una pregunta por favor:
¿Cuántos morimos de ganas por tener una persona al lado, por jugar juntos a la vida y volvernos cómplices, por hacer el amor todas las noche y olvidarnos de nosotros mismos en un silencio compartido a través de una mirada…? Pero… ¿A cuántos nos da miedo desnudarnos?
Quitémonos la ropa de una vez, no seamos fresas ni mochos. Que el cielo es sólo para los que se atreven a conquistarlo.
Cuando estás enamorado, descubres el sentido de estar vivo, celebras existir a cada momento y dejas de cuestionarte muchas cosas porque cada célula de tu cuerpo sólo quiere sentir. ¡Está sedienta de “Leche Fría”! La mente se rinde ante un corazón despierto. La vida no se cuestiona, se vive. El cuerpo nos estorba…. pero nos sirve para llegar tan dentro y respirar el alma en su aliento, en un gemido, en un suspiro. ¿Qué no es eso lo que hace la vida cada que respira, cada que sopla el viento? La luna serena excita y enciende al sol y el sol se apaga con tal de dejar reinar al éxtasis de la luna.
Que se eclipsen los labios, que se aprieten las manos, que exploten los cuerpos, porque esto es darle un mayor sentido a cada momento…
La vida siempre es grandiosa cuando sabemos esperar, cuando confiamos en llegar y cuando ponemos todo nuestro ser en ello. Así como hacemos para llegar a un orgasmo, así deberíamos ser pacientes y dedicados para tocar la felicidad y explotar en ella.
Uy, cuánta inspiración, pero sobre todo, ¡cuanto recuerdo! ja, ja, ja.
Cuando estás enamorado, descubres el sentido de estar vivo, celebras existir a cada momento y dejas de cuestionarte muchas cosas porque cada célula de tu cuerpo sólo quiere sentir. La cosa es recordarlo cuando no lo estamos. Hay que enamorarse y cachondearse también a uno mismo! ¿O No? ¡A salpicar de “leche fría” al espejo! ¡Lo digo en sentido figurado!
¿Será?
Después de haber escrito una publicación tan felicitada por corta, concisa y poderosa sobre “el perdón” en el blog de mi web, salvadornunezweb.com, hoy se me antoja hacer aquí un tributo a los años 70´s y a Almodovar. Ja, ja, ja. Es viernes y se antoja compartir. Anoche me dormí muy tarde viendo “Fiebre de sábado por la noche”. Ay que bien me pone ese movimiento “disco” de caderas, piernas, espaldas, ese vayven tan cachondo entre el cuerpo, la música y las luces de colores encendiéndose en la pista y envolviendo todo el ambiente gracias a esas bolas de espejos que colgaban de los techos. Llevo ya algunos meses con una pasión desenfrenada por los años 70´s. Si, ya soy retro. De pronto me entró una melancolía, una emoción, una sensación tan rica al recordar todo lo que tiene que ver con esa época. Desde los colores naranjas, amarillos, los tonos pastel, los estampados de paisajes en las camisas y esos pantalones pegaditos, pegaditos de arriba y acampanados de abajo. Ja, ja, ja ¡Qué escándalo! Lo que más me emociona es que se rumora que toda esa moda estará de vuelta para este año. Y si es verdad, ¡creo que debería estar haciendo sentadillas en el gym y no estar escribiendo a las 2:00pm con cafesito en mano! Ja, ja, ja.
Sigo armando mis horarios y hoy viernes lo tengo practicamente libre para los pendientes. Como que me dio ansia no tener nada que hacer y me empecé a poner malito de mis nervios pero me metí a Youtube y descubrí en video que publiqué en la entrada anterior. Ja, ja, ja (el de la lavada de coches). Después me di cuenta que andaba re-cachondo y en un mood muy Almodovar. Me acordé que el primer artículo que publiqué en “Leche Fría” fue sobre este maravilloso, loco director. ¡Y es que es tan setentero! Bueno, las películas de él que más me gustan son las escandalosas, coloridas, exageradas, chuscas y guarras con esos diálogos tan negros y pronunciados con ese tonito español que tanto me gusta. Sobre todo si viene de Verónica Forqué, Rosi de Palma y todo ese séquito de mujeres geniales.
“Mujeres al borde de un ataque de nervios”, “Kika”. Cómo me he reído toda mi vida con esas pelis tan cargadas de vida, de humor, de realidad burlona. Uno puede ver de todo ahí, puedes ver escenas hasta “decadentes”, pero las ponen tan cómicas que resultan fascinantes. Así deberíamos ver la vida: “Fascinante”, porque así es. Ya estamos hartos de tomárnosla tan en serio, de seguir definiendo lo que está bien y lo que está mal. A eso se debe que nos sintamos tan de la chin… cuando las cosas se salen de nuestro control. Si tuviéramos la capacidad de ver nuestra vida bajo el lente de Almodóvar, seguramente nos moriríamos de risa de nosotros mismos. Y el más jodido siempre sería el más cómico y el más estelar.
Así quiero gastarme este año… riéndome demasiado de mi mismo. Preocupándome menos porque las cosas salgan como yo quiero y cuando me de la gana. Le voy a meter más color, más humor, más cachondeo y hasta un poco de malicia. Ja, ja, ja.
A veces sentimos que nuestra vida está en pausa y se vuelve patética y aburrida. Bueno, pues démosle un empujón, atrevámonos a hacer alguna locura, algo “indebido”, seguro que eso nos regresa a la vida. Asi como cochesito de fricción… Nos echamos tantito ´pa atrás y ¡´pa adelante en turbo! Ja, ja, ja. La cosa es mantenernos activos viviendo de todo. Imaginemos que nuestra vida es una película de Almodovar… ¡Echémos la Leche Fría por la ventana y a salpicar al mundo!
La humanidad está cansada de tratar de ser mejor, de ser quien no es, de cambiar al mundo. ¡Mtah! Cada día creo menos en esa gente que se dice transformadora. Porque lo único que hacen es hacer sentir infelices a todos los que no juegan bajo sus mismas reglas. Si todos nos atreviéramos a ser quienes somos, aún con los madrazos que nos lleváramos, serímos mucho más felices. Obvio, iríamos cambiando cosas sobre la marcha y eso mejoraría la historia, pero sin histeria, con una sonrisa en la cara y un cachondeo en la mirada que como dijeran en españa: “Tío, que te cagas” Ja, ja.
Es curioso, esto que les digo es lo que me ha permitido ser feliz pero lo que me ha impedido lograr profesionalmente lo que quiero.
En el fondo, se que debería ser más cuadrado, más serio, vestirme de traje, no decir groserías y tener una página web ejecutiva si quiero que me contraten las empresas como “Coach” y me paguen miles de pesos. Pero entonces dejaría de ser yo y me pegaría una aburrida por la vida…
Prefiero seguir creyendo en mi propia fórmula y seguir trabajando y moviéndome por irme con toda mi locura a la T.V. Ahí me dejarían decir y hacer más cosas como a mi me gusta. Quizás lo que soy es “Entertainer”. Me gusta el término, me divierte. Al final, lo que comunicaría sería lo mismo que un “Coach”, pero de manera distinta.
A mi me gusta cuestionar a la gente pero hacerla reír. Me gusta divertirme haciendo lo que hago y volverme cada día más libre para tener algo que decir y hacer sentir.
Respeto la forma de ser y de comunicar de todos, pero uno debe defender la propia, porque no se puede pretender ser quien uno no es, ni vivir la vida que no nos toca.
Soy lechoso, intenso, a veces me río como loco y a veces me deprimo estúpidamente, pero estoy viviendo. Estoy a prendiendo a dejar de controlar y a disfrutar más.
Ya fui cuadradote, ya fui Yogi empedernido, ya fui no de esos cerrados personajes que se esconden detrás de la s palabras “positivo” y “optimista”. ¿Y saben qué? Me quedo con lo que llevo dentro y sigo chingándole por aprender a ser feliz con ello y permitirles a los demás ser como son.
Quizás este blog era más para mi web de trabajo por el mensaje, pero no me atreví a publicarlo por allá. También he aprendido a “jugar el juego”. A veces no es ir en contra de nosotros mismos, es lograr ser un poco más inteligentes y darle un poquito a la gente de lo que quiere ver y escuchar. Y ya cuando hayamos logrado entrar en el terreno que queremos, enconces si, a empezar a moldearlo a nuestra manera.
Ok, ya me callo. Estamos a 13 de enero y todavía no rechino catre en lo que va del año. Ja, ja, ja
Lo bueno es que hay formas de quedarse tranquilo un rato…. Ja, ja, ja. Pero espero pronto poder aventarme una historia divertida y un tanto escandalosa que me deje mucho que contar.
Así que agárrese quien me vea por la calle porque ando feróz y cualquiera puede convertirse en mi siguiente víctima, en víctima del balconeo. Ja, ja. Pero no se preocupen tanto, nunca revelo los nombres de los personajes de mis historias.
¿Ya empezaron a armar la producción de la peli de su vida? ¿Libretos, colores, vestuario, personajes y locaciones? Y si lo consideran necesario, también aplican las “pelucas” y los “tacones”. Ja, ja, ja. Cada quien… Ándenle, atrévanse y dejen que la historia se vaya armando solita y de forma espontánea si quieren que sea divertida.
Cuando no encuentra uno la “Leche Fría”, ¡hay que provocarla, buscarla y ordeñarla si es necesario!
Últimamente no ha habido Leche Fría para escribir. No se, como que el año ha arrancado rarito pero espero que pronto se derrame, salpique, empape y nos regrese a contarlo…
Mientras tanto, sigamos usándola para lavar coches. ¿Alguien necesita el servicio? Ja, ja, ja
¡Cuidado! Video 110% Leche Fría. ¡Sólo apto para gente libre, con humor y cachondeo!